La Diputación de Salamanca ha aprobado la contratación del nuevo sistema de voz y datos que modernizará su gestión y aunque ha sido un asunto trabajado desde hace tiempo ha quedado eclipsado por el último punto del orden del día. Ni más ni menos que la formalización de la renuncia de Javier Iglesias como presidente. Un pleno atípico en el que el cruce de reproches de ayer ha dado paso a las alabanzas