Un año más, el fuego y las hogueras protagonizaron la noche de San Juan, la más corta y mágica del año. Unas fogatas que se desarrollaron en tres barriadas de la capital abulense (San Juan, Las Vacas y La Toledana) y en las que los vecinos dejaron atrás todo lo malo y quemaron papeles con deseos de bonanza, salud y felicidad para el futuro.