‘Si mancas me las dais, mancas no las quiero´, es la frase que cada 6 de agosto vuelve a cobrar vida en Simancas, que recrea en sus calles la leyenda de las 7 doncellas que se cortaron las manos para ser repudiadas por el califa Abderramán II. En su memoria cada año se repite este requerimiento, es el alcalde el que las va a buscar casa por casa.